


Este mes de mayo hemos tenido oportunidad de realizar en las instalaciones del ESIC un desayuno solidario con la colaboración de Sodexo y de los estudiantes, donde la recaudación obtenida ha sido destinada a nuestro programa de Emergencia en Ucrania.
Este tipo de iniciativas nos permite dar a conocer y ampliar a los estudiantes su conocimiento sobre el contexto social actual y la realidad de la infancia más vulnerable en el mundo.
Durante el último año, la guerra en Ucrania ha perturbado las vidas de millones de niños y niñas, negando sus derechos humanos y separando a las familias. 8 millones de personas han abandonado el país y casi 6 millones son desplazados internos. Toda una generación de niños y niñas corre el riesgo de crecer sin el cuidado y el apoyo que necesitan. Desde Aldeas Infantiles SOS, llevamos trabajando en Ucrania más de 20 años, lo que nos ha permitido lanzar de manera rápida y ágil un Programa de Emergencia para dar respuesta a esta grave situación y hemos trabajado incansablemente, ampliando nuestra cobertura geográfica e implementando nuevos proyectos para ayudar a los desplazados internos y a aquellos que han encontrado refugio en distintos países europeos en los que estamos presentes.
Con él hemos atendido a más de 124.000 personas afectadas por el conflicto de manera directa. De las cuales, el 95 % han recibido asistencia humanitaria. Desde Aldeas activamos el Plan el mismo día que estalló la guerra. El objetivo de nuestros equipos sigue siendo el mismo que el primer día: prevenir la separación familiar durante los desplazamientos y proveer de refugio, alimentos, productos de higiene y apoyo psicológico a las familias y a los niños y niñas que lo necesiten. La seguridad de los profesionales y los niños, niñas, jóvenes y familias atendidas por Aldeas Infantiles SOS en Ucrania continúa siendo nuestra prioridad, monitoreando constantemente la situación e implementando las medidas de seguridad apropiadas para reducir los riesgos que nuestros equipos diariamente van detectando.
Lamentablemente, la guerra no cesa y la seguridad de millones de personas sigue en peligro. En Aldeas continuaremos trabajando y ampliando nuestras actividades en las principales zonas afectadas para dar respuesta a las necesidades cada vez más urgentes de los niños, niñas, jóvenes y familias afectados por la guerra. Por ello, es de vital importancia seguir contando con apoyo de empresas como ESIC que nos ayuden a lograr este gran reto.