


La historia de la colaboración entre Aldeas y Fundación Telefónica es larga e intensa, nos han apoyado en diversos proyectos, por lo que han querido dar a conocer un poco mejor lo que hacemos, entrevistando a nuestro presidente Pedro Puig, quien ha hablado sobre nuestra misión, la importancia de apoyar a la infancia más vulnerable y cuáles son nuestros retos para este año:
Estamos en un momento muy delicado, con grandes retos que nos interpelan a todos y que debería traducirse en planes concretos para abordar de manera colectiva los problemas que vive la infancia en nuestro país, sobre todo la más vulnerable. Por un lado, los efectos de la pandemia, el impacto de las crisis económicas, el aumento de las desigualdades y los preocupantes e injustos porcentajes de pobreza infantil, han profundizado las brechas entre las distintas infancias que conviven en nuestro país. Por otro lado, tenemos una mayor sensibilización social y nuevas herramientas que nos permiten abordar los retos con mayor eficacia. En Aldeas Infantiles SOS vemos este momento como una llamada urgente a actuar y como una oportunidad para reforzar la atención integral a los niños y sus familias, adaptándonos a un contexto que exige flexibilidad y colaboración.
El que un niño o una niña se sienta querido y protegido por un adulto es esencial para que pueda desarrollar todas sus potencialidades. La creación de vínculos mediante el afecto, entendido como disponibilidad, incondicionalidad y competencia por parte de los padres o de los profesionales de cuidado, son condición necesaria para poder educar.
Los niños y niñas que carecen del cuidado parental necesitan sentirse muy arropados y queridos para poder superar las dificultades que la vida les ha presentado. Este acompañamiento emocional no solo les da estabilidad, sino que refuerza su autoestima y les ayuda a proyectar un futuro lleno de posibilidades. Cuando un niño siente que es importante para alguien, empieza a creer en sí mismo, en su capacidad de cambiar su realidad y de conseguir sus metas.
El modelo ideal se basa en la cooperación estratégica entre actores clave: organizaciones de la sociedad civil, empresas, administraciones públicas y la ciudadanía. Cada uno aporta su experiencia, recursos y perspectivas únicas. Por ejemplo, alianzas como la que mantenemos con Fundación Telefónica nos permiten potenciar el acceso a tecnología y la educación para los niños que acompañamos, además de hacer crecer nuestros programas sociales. Estas colaboraciones deben ser sostenibles en el tiempo, con objetivos claros y un compromiso compartido para maximizar el impacto social. Solo trabajando juntos podemos afrontar retos tan complejos como la desigualdad y la pobreza infantil.
En Aldeas Infantiles SOS estamos convencidos que la infancia es el bien más preciado que tiene la sociedad y que debemos trabajar juntos para cuidarla y protegerla de todo daño.
La tecnología ha sido clave para optimizar nuestros procesos y expandir nuestro impacto. Por ejemplo, con la ayuda de Fundación Telefónica, hemos desarrollado proyectos como la “Aldea Digital”, donde niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad acceden a formación en competencias digitales, esenciales para su desarrollo educativo y laboral. Otro ejemplo es el uso de herramientas de gestión digital para personalizar el seguimiento de cada niño, asegurándonos de que reciben la atención que necesitan en cada etapa de su desarrollo. Estas iniciativas no solo mejoran sus oportunidades, sino que también los preparan para un futuro conectado y competitivo.
Estamos trabajando para reducir la brecha digital a través de proyectos específicos que garantizan el acceso a tecnología y formación. Hemos creado espacios equipados con dispositivos y conectividad en nuestras aldeas infantiles y centros de día, donde los niños no solo acceden a internet, sino también a programas educativos y recursos digitales. Además, colaboramos con empresas y entidades para distribuir dispositivos en áreas de difícil acceso y ofrecer formación tanto a niños como a sus familias, de manera que puedan aprovechar al máximo estas herramientas.
La protección de los niños en el entorno digital es una prioridad. Estamos implementado programas de formación para enseñar a los niños y a sus familias a utilizar de manera segura y responsable la tecnología. Trabajamos también con expertos para desarrollar guías y talleres sobre cómo reconocer y prevenir riesgos como el ciberacoso o la exposición a contenido inapropiado. Además, colaboramos con empresas tecnológicas para crear entornos digitales más seguros y accesibles. Nuestra filosofía es que la tecnología debe ser una herramienta de empoderamiento, no un riesgo añadido.
Este curso escolar dentro de nuestro programa “abraza tus valores” hemos iniciado un ciclo de tres años para ayudar a más de 200.000 niños y niñas de primaria cada curso a identificar informaciones falsas en redes sociales e internet, a prevenir el acceso a contenidos inadecuados y a entender cómo el uso constante de móviles puede afectar negativamente la calidad de las interacciones personales, familiares y sociales. Es un programa totalmente gratuito que cualquier colegio puede descargarse de nuestra web y que ya cumple 27 años.
El principal reto en los próximos años es responder a las necesidades de la infancia en un mundo en constante cambio. Nos enfrentamos a desafíos como el impacto del cambio climático, el aumento de la desigualdad y las crisis migratorias, que afectan de manera desproporcionada a los niños y niñas más vulnerables. También vemos la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para un futuro donde la tecnología y la sostenibilidad serán protagonistas.
Estamos muy preocupados por los problemas de salud mental de la infancia y la juventud que no dejan de creer durante los últimos años. Hablamos de ansiedad, depresión infantil, trastornos de alimentación, conductas autolíticas y un largo etc. El año pasado hicimos un estudio para clasificar y cuantificar las distintas tipologías que afectan a los niños y jóvenes que atendemos como primer paso para dimensionar el problema y ofrecer respuestas adecuadas y ajustadas a las necesidades individuales. La formación en estas áreas de los profesionales del cuidado es fundamental para prevenir y detectar a tiempo patologías que pueden complicarse si no se actúa con prontitud.
Nuestra visión es clara: queremos ser una organización ágil y preparada para responder con empatía e innovación a las necesidades de los niños, niñas y adolescentes, asegurando que cada uno de ellos pueda construir un futuro lleno de oportunidades y esperanza.
Para ello, seguimos fortaleciendo alianzas con instituciones, empresas y gobiernos, porque sabemos que los retos del futuro solo se pueden afrontar de manera colectiva.
Para terminar, alguna pregunta un poco más personal: