


El pasado viernes 7 de octubre, un equipo de 9 voluntarios y voluntarias de la compañía Nationale-Nederlanden, nos acompañó durante toda la mañana para ayudar a nuestros compañeros de la Aldea de El Escorial con las tareas de limpieza y mantenimiento de las zonas exteriores y jardín. Además, pudieron conocer de primera mano todo el trabajo que desarrollamos allí.
La compañía nos apoya por 3º año consecutivo como Constructor de Futuro, integrando la estrategia RSC y acción social en el corazón del negocio. Una apuesta que avalan desde el propio comité de dirección de la compañía. Y como muestra de ello, Carlos González Perandones, CEO de Nationale-Nederlanden, no dudó en acompañarnos también durante esta jornada.
Dentro de esta alianza, organizamos diferentes jornadas de voluntariado a lo largo del año para implicar a diferentes empleados de la compañía. Las acciones, enmarcadas en proyectos de colaboración, que implican a los empleados, como son las acciones de voluntariado corporativo, permiten afianzar el sentimiento de orgullo y pertenencia de los empleados hacia su compañía y multiplicar el impacto que tienen los proyectos sociales desarrollados por la empresa.
Si existe un motor de cambio en las empresas, este debe venir desde el interior. Gracias a iniciativas de este tipo, los empleados se sienten partícipes de las decisiones institucionales de la organización de la que forman parte, dotan de sentido la estrategia de responsabilidad que se les atribuye y, en ocasiones, tienen oportunidad de ver y conocer en primera persona los programas para los que ha sumado esfuerzos.
En este sentido, siempre velando por la protección de la infancia, con nuestras empresas y fundaciones colaboradoras organizamos jornadas y eventos de voluntariado corporativo, donde los empleados también puedan apreciar el resultado del apoyo que ellos y su empresa realizan a través de este tipo de alianzas.

